viernes, 23 de diciembre de 2011

Walter Murch: el 3d nunca funcionara

Walter Murch (blog suntimes photo)
Esta nota decidi publicarla ya que varios alumnos y amigos me han preguntado sobre la importancia de la animacion (y tambien live action) en sentido 3d, y no hablo en el sentido de animacion 3d usando componentes o programas 3d como maya, modo, blender, etc. hablamos de la idea de que una imagen "salte" de la pantalla, creandonos esa sensacion de "3d" (o falso 3d) en el sentido de que la imagen sale de su sentido de dos dimensiones pasando a una "tercera". por lo tal, cansado de hablar de la resistencia retineana, y demas problemas en el cerebelo que hace que nosotros no apreciemos con calidad esta imagen, retomo un texto que el editor Walter Murch hizo sobre este tema:

He recibido una carta que termina, en la medida que a mí respecta, la discusión sobre 3D. No funciona con nuestro cerebro y nunca lo hará.
La idea de que se nos pide que pagar una entrada para presenciar una imagen inferior y otras un tanto confusas es indignante. El caso está cerrado.
Esta carta es de Walter Murch (imagen de más abajo), el director de cine más respetado y diseñador de sonido en el cine moderno. Como editor, debe ser un experto en cuanto a como la forma de una imagen interactúa con los ojos del público. Ganó un Oscar en 1979 por su trabajo en “Apocalypse Now”, cuyo sonido es un aspecto crucial en sus efectos.

Según Wikipedia: “Murch es ampliamente reconocido como la persona que acuñó el término de Diseñador de sonido, y junto con sus colegas desarrollaron el actual formato de sonido estándar de la película, la matriz de 5.1 canales, ayudando a elevar el arte y el impacto del sonido del cine a un nuevo nivel. “Apocalypse Now” fue la primera película de múltiples canales para ser mezclados con una mesa de mezclas computarizada”. Ganó dos Oscar más por la edición y mezcla de sonido de “The English Patient”.

Walter Murch (blog suntimes photo)

“Él quizás es el único editor de películas en la historia,” según dice la entrada de Wikipedia, “que ha recibido nominaciones de la Academia por las películas editadas en cuatro sistemas diferentes:

• “Julia” (1977) usando Moviola
• “Apocalypse Now” (1979), “Ghost” (1990), y “The Godfather, Part III” (1990) usando KEM flatbed
• “The English Patient” (1996) usando Avid.
• “Cold Mountain” (2003) usando Final Cut Pro en una PowerMac G4 fuera de plataforma

Ahora llo que Walter Murch dice acerca del 3D:

Hola Roger,

He leído tu reseña de “Green Hornet”, y aunque no he visto la película, estoy de acuerdo con tus comentarios sobre 3D.
La imagen 3D es oscura, como has mencionado y pequeña. De esa manera las gafas “se juntan” con la imagen – incluso en una pantalla Imax enorme – y hacen que parezca un medio al alcance de esa misma imagen como si se mirara sin las gafas.
He editado una película en 3D de vuelta en la década de los ’80s – “Captain Eo” – y me dí cuenta también que el movimiento horizontal estroboscópico es mucho más en 3D que lo que se produce en 2D. Esto era verdad entonces y sigue siendo verdad ahora. Tiene algo que ver con la cantidad de energía que el cerebro dedicada al estudio de los bordes de las cosas. Cuanto más conscientes somos de los bordes, el efecto estroboscópico nos “pateará” los ojos antes.

El mayor problema con el 3D, sin embargo, es la “convergencia / enfoque”. Un par de los otros temas – la oscuridad y la “pequeñez” – por lo menos teóricamente se pueden resolver. Pero el problema más profundo es que el público debe centrar sus ojos en el plano de la pantalla – dicen que es de 80 pies de distancia. Eso es constante siempre.

Sin embargo, sus ojos deben converger en quizás 10 pies de distancia, de 60 pies, a continuación, 120 pies, y así sucesivamente, dependiendo de la ilusión. Así que las películas 3D requieren que nos enfoquemos en una distancia mientras convergen en otra. Y 600 millones de años de evolución nunca han presentado este problema antes. Todos los seres vivos con los ojos siempre centrados y convergentes en el mismo punto.

Si nos fijamos en el salero en la mesa, cerca de nosotros, nos enfocamos a las seis pies y nuestros ojos convergen (inclinación) a los seis pies. Imagine la base de un triángulo entre los ojos y el ápice del triángulo apoyado en lo que usted está viendo. Pero a continuación, miras por la ventana y te enfocas a sesenta pies y converges también a los pies. Ese triángulo imaginario se ha “abierto” y las líneas de la vista son casi paralelas entre sí.

Podemos hacer esto. Películas en 3D no funcionarían si no pudiesemos. Pero es hacerlo al mismo tiempo es difícil. Así que el “CPU” de nuestro cerebro tiene que trabajar duro y extra con la percepción, por lo que después de 20 minutos, muchas personas sufrirán dolores de cabeza. Ellos están haciendo en lo que nunca nos prepararonalgo en los 600 millones de años de evolución. Este es un problema profundo, que ninguna cantidad de ajustes técnicos pueden solucionar.
En consecuencia, la edición de películas en 3D no puede ser tan rápida como para películas en 2D, a causa de este desplazamiento de la convergencia: se necesita un número de milisegundos para que con los ojos y el cerebro logremos “obtener” lo que el espacio de cada “pantalla” nos transmite mientras se modifica.
Y por último, la cuestión de la inmersión. En las películas 3D hay que recordar a la audiencia que se encuentren en una cierta “perspectiva” en relación a la imagen. Considerando que la historia de la película ha cautivado al público dentro de la imagen en una especie de “sueño” de un espacio sin extensión. Asique una buena historia le dará más dimensionalidad.

Por lo tanto: oscuro, pequeño, estroboscópico, dolor de cabeza inducido…Y costoso. La pregunta es: ¿cuánto tiempo va a llevar a la gente a darse cuenta hartarse?

Todos los mejores deseos,
Walter Murch



viernes, 9 de diciembre de 2011

¿que es el motion?

muchos me han echo esta pregunta, y si se las he respondido pero creo que este video que les mostrare acontinuacion ejemplifica de una mejor manera tooooooooodo lo relacionado con este arte...aveces es dificil poder expresar en palabras todo lo que se hace y todo lo que podria entrar en la categoria, y en este sentido "motion plus design" salio al "rescate" ...¿en que sentido? -diran- en el siguiente:

"Motion Plus Design" is un proyecto en el que se busca crear un primer centro de exibicion dedicado al Motion design encontrado en Paris (francia). es un proyecto sin fines de lucro en donde estudiantes, profesionales y cualquier interesado puede descubrir artistas, conocer y aprender. este centro tambien provee una oportunidad de promover a artistas en otros departamentos de diseño diferentes al diseño grafico que pudieran cruzar esta brecha. para hacerlo real necesitamos de su apoyo, mientras mas seamos, muchos mas proyectos tendran la oportunidad de existir"

sin mas... les dejo el video donde se habla de lo comentado arriba, disfrutenlo.

ha si.... terminando bien el año, buenos amigos, pareja, empresa avante y surgiendo...no mas me falta un chocolate caliente. pd. mañana es mi cumpleaños.


Spanish Version - "What is Motion Design ?" from Motion Plus Design on Vimeo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

la izquierda Lunatica


Entre la parcialidad y la irracionalidad

Por

*nota del bloggero: hay ciertos puntos en los que estoy de acuerdo y muchisimos otros en los que estoy en desacuerdo con la siguiente nota de Pilar, pero, aun asi es bastante interesante ver todos sus puntos e ideologia. espero les guste.

No soy judía, estoy vinculada ideológicamente a la izquierda y soy periodista. ¿Por qué no soy antiisraelí, como la mayoría de mis colegas? ¿Por qué la izquierda europea, y globalmente toda la izquierda, sólo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, Estados Unidos e Israel, y no contra las peores dictaduras?



Hugo Chavez y Mahmoud Ahmadinejad

“Maten a ese cerdo infiel.” Con esa simple orden, enviada por un imán, la vida de un profesor francés, Robert Redeker, cambió para siempre el 19 de septiembre de 2006. Internet multiplicó la amenaza en decenas de webs islámicas, y la dirección de su casa, sus números de teléfono, los datos de sus hijos, fueron publicados. Desde ese día, toda su familia vive bajo protección policial y ha tenido que abandonar su trabajo, su domicilio y cambiar de vida. Su crimen, haber escrito un artículo en el diario francés Le Figaro titulado: “What should the free world do while facing Islamist intimidation?” En ese artículo Redeker defendía la libertad de las democracias y alertaba del peligro del Islam radical. Y por defender la libertad de nuestra sociedad ha perdido su propia libertad. En su reciente libro Atrévete a vivir explica su vida en la clandestinidad. Una vida condenada al exilio interior, en su propio país. Por ejemplo, no ha podido anunciar la muerte súbita de su padre, por miedo a ser descubierto. Miembro de la revista de la elite de izquierdas Le Temps Modernes, fundada por J. P. Sartre, se ha visto abandonado por los líderes de izquierda franceses, que han atacado su crítica al Islam. Y así, como Salman Rushdie, como Talisma Nasreem, como Ayan Hirsi Ali, también Robert Redeker ha descubierto que una parte de la izquierda europea está traicionando a la libertad. Él habla de los peligros del fascismo islámico, que amenaza, aterroriza, esclaviza y mata. Y sus compañeros de la izquierda lo acusan de islamófobo y racista. Él denuncia la pasividad del mundo ante la esclavitud de la mujer, la ablación del clítoris, el uso de niños bombas, el fanatismo terrorista. Y sus compañeros de la izquierda le acusan de no ser respetuoso con otras culturas. Él, como yo, como muchos, defiende un Islam libre de fanáticos, dictadores, terroristas y totalitarios. Y nuestros compañeros de la izquierda nos dejan solos ante esa defensa. Él asume, pues, la responsabilidad moral de defender la carta de derechos humanos ante el acoso del islamismo radical, que es la nueva ideología totalitaria a la que se enfrenta el mundo. Y los compañeros de la izquierda traicionan ese mismo compromiso moral. Es decir, estamos en un momento de la historia que exige una defensa firme de la libertad. La izquierda tendría que liderar esa defensa. Y sin embargo, desgraciadamente, no está a la altura del momento histórico que vive la humanidad.

¿Por qué? ¿Qué patologías profundas alejan a la izquierda europea de su compromiso moral? ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Londres, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas? ¿Por qué no lo hacen contra la dictadura birmana? ¿Por qué no hay manifestaciones en contra de la esclavitud de millones de mujeres que viven sin ningún amparo legal? ¿Por qué no se manifiestan en contra del uso de niños bombas en los conflictos donde el Islam está implicado? ¿Por qué no ha liderado nunca la lucha a favor de las víctimas de la terrible dictadura islámica de Sudán? ¿Por qué nunca se ha conmovido por las víctimas de los actos de terrorismo en Israel? ¿Por qué no considera la lucha contra el fanatismo islámico una de sus causas principales? ¿Por qué no defiende el derecho de Israel a defenderse y a existir? ¿Por qué confunde la defensa de la causa palestina con la justificación del terrorismo palestino? Y la pregunta del millón, ¿por qué la izquierda europea, y globalmente toda la izquierda, sólo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, Estados Unidos e Israel, y no contra las peores dictaduras? Las dos democracias más sólidas, y las que han sufrido los atentados más sangrientos del terrorismo mundial. Y la izquierda no está preocupada por ello.

Desde mi perspectiva de librepensadora, vinculada históricamente al pensamiento de izquierdas racional, me veo obligada a acusar a una parte de la izquierda, la que hace más ruido en periódicos y calles, de ser profundamente reaccionaria, antimoderna y antioccidental. Y, por todo ello, cómplice del avance del totalitarismo en el mundo.

Desde mi perspectiva de librepensadora, vinculada históricamente al pensamiento de izquierdas racional, me veo obligada a acusar a una parte de la izquierda, la que hace más ruido en periódicos y calles, de ser profundamente reaccionaria, antimoderna y antioccidental. Y, por todo ello, cómplice del avance del totalitarismo en el mundo. Nuevamente, ¿por qué? Éstas son las patologías del pensamiento que detecto en los intelectuales y líderes más ruidosos de la izquierda, desde Noam Chomsky hasta José Saramago, desde Michael Moore hasta Hugo Chávez o Evo Morales: no superación de la herencia dogmática estalinista; simplismo antiamericano; odio exacerbado a Israel; antisemitismo inconsciente. Es decir, hoy en los periódicos, en las universidades, en algunas cancillerías y en muchos libros no tenemos líderes de izquierdas comprometidos con la libertad. Tenemos líderes de una izquierda lunática capaz de minimizar al terrorismo, banalizar a la Shoá, ignorar el sufrimiento de la mujer y justificar dictaduras terribles. Esos líderes, y esa corriente de opinión, explican el odio que hoy sufre Israel en el mundo, y especialmente en Europa. Un odio que va de la mano del odio que sufre, a su vez, Estados Unidos.

1. Permítanme analizar la primera patología, la herencia dogmática estalinista y el antiamericanismo. Aunque el muro de Berlín ha caído, y con él la mayoría de las dictaduras comunistas, aún no ha caído el muro que muchos militantes de izquierdas mantienen en su propio cerebro. Así, algunos grandes dogmas estalinistas están intactos y condicionan los análisis de sus herederos. No es una casualidad que, durante décadas, el estalinismo criminalizara a Israel, y la izquierda actual lo continúe haciendo. No es una casualidad que, durante décadas, se considerara a las organizaciones palestinas terroristas como fuerzas de liberación, y la izquierda actual continúa minimizando el terrorismo palestino y despreciando a las víctimas judías. No es una casualidad que, durante décadas, considerara a Estados Unidos el paradigma de la maldad política, y la izquierda continúe obsesionada con Estados Unidos. De hecho, la mayoría de actitudes antiamericanas se deben a los anteojos con que la izquierda lunática mira al mundo. Son anteojos furibundamente antiamericanos. De manera que, si alguien es amigo de Estados Unidos es mi enemigo, y si alguien es enemigo de Estados Unidos es mi amigo. Y así, tipos de extrema izquierda acaban siendo amigos de Irán. Les une el odio a Estados Unidos, el odio a Israel y el desprecio genético hacia los valores occidentales. Es decir, les une el desprecio profundo a la libertad. Sin duda, el paradigma de la imbecilidad de esta izquierda dogmática se llama Hugo Chávez. Pero en Europa muchos profesores universitarios, escritores con prestigio y grandes intelectuales piensan igual que Chávez. Sólo se distinguen por ser más sutiles en la expresión de sus prejuicios.

Por supuesto, la crítica a las políticas de Estados Unidos o Israel son legítimas y algunas muy necesarias. Pero el fenómeno actual va mucho más allá de las críticas razonables. Se trata de una brutal criminalización del derecho de Israel a su existencia y a su defensa, acompañada de una mirada tierna sobre el terrorismo palestino. Y en el caso de Estados Unidos, tampoco abunda la crítica razonable. Abunda el prejuicio, el maniqueísmo y la obsesión. En Europa y América Latina este fenómeno es especialmente virulento.


2. La segunda patología, el antiisraelismo sin complejos y el antisemitismo inconsciente. Sin duda, el odio exacerbado a Israel marca las pautas de los periódicos del mundo. Ningún otro conflicto sufre una distorsión informativa como éste; Israel es el único país del mundo que tiene que pedir perdón por existir, perdón por defenderse y perdón por no desaparecer. Sus acciones militares son elevadas a la categoría del horror. Sus víctimas son despreciadas y sus enemigos son considerados héroes. La clave está en la frase que dijo el Premio Nobel Imre Kertesz, judío húngaro que sufrió el Holocausto: “Cuando veo en la televisión los tanques israelíes una idea me atraviesa el alma: Dios mío, que bien que pueda ver la estrella judía sobre los tanques israelíes y no cosida sobre mi ropa como en 1944. No soy imparcial ni puedo serlo: dejo la imparcialidad a los intelectuales europeos que juegan a ese juego de forma tan malvada…” Así es. Lejos de ser la histórica víctima judía que se arrastraba por los ghettos, era perseguida como una rata y era asesinada, hoy el judío eleva un país de la nada, investiga, inventa, ganas premios internacionales y vence en todas las guerras que le plantean. Y esa imagen del judío victorioso, a pesar de siglos de persecución y exterminio, es insoportable para muchos. El primer pecado de Israel es no sucumbir. Esa fuerza que le ha permitido sobrevivir a guerras letales y a millones de enemigos es lo que más indigna a la izquierda lunática. ¿Por qué? Porque es genéticamente antisemita.

Por supuesto, nadie de esa izquierda reconoce que es antisemita. Hablan de solidaridad con el pueblo palestino, de crítica racional a Israel, de compromiso con la libertad. Veamos los conceptos. Primer concepto: solidaridad, palabra tótem de la izquierda europea e internacional. Sin embargo, es una solidaridad tuerta, que llora con un único ojo, solamente por las víctimas palestinas, pero que aplaude la masacre en una escuela judía, o en un autobús, o en Universidad Monte Scopus. Y si se solidariza con la causa palestina, nunca lo ha hecho con la causa judía. Esa izquierda aplaudiría la desaparición de Israel y nunca se ha sentido cómoda con su existencia. Por tanto, no es solidaridad con las víctimas. Es odio hacia Israel.

Otro concepto: crítica racional. No existe en la práctica totalidad de los análisis. Lejos de encontrar reflexiones equilibradas sólo encontramos una reducción extrema y maniquea del conflicto, que convierte a Israel en un ente malvado y a los palestinos en víctimas puras. Así, durante años la mayoría de los analistas convirtieron a Arafat en una especie de Che Guevara árabe, héroe de la lucha de los pueblos. Su corrupción, su autoritarismo, su violencia nunca fueron objeto de crítica, y a nadie le interesó saber qué hacían los palestinos con los miles de millones de dólares que llegan a la autoridad palestina desde todos los lugares del mundo. Cada palestino ha recibido, per cápita, el doble que los europeos por el Plan Marshall. ¡Y hay pobreza! ¿Por qué? A nadie le ha interesado formular esta pregunta, porque es más fácil culpar a Israel de los males palestinos que intentar saber qué responsabilidad tienen los palestinos en su propia miseria.

Cada palestino ha recibido, per cápita, el doble que los europeos por el Plan Marshall. ¡Y hay pobreza! ¿Por qué? A nadie le ha interesado formular esta pregunta, porque es más fácil culpar a Israel de los males palestinos que intentar saber qué responsabilidad tienen los palestinos en su propia miseria.

Y finalmente, el concepto de compromiso con la libertad. Oigo esa expresión en todos los foros propalestinos europeos. “¡Estamos a favor de la libertad de los pueblos!”, dicen con ardor. No es cierto. Nunca les ha preocupado la libertad de los ciudadanos de Siria, de Irán, del Yemen, de Sudán… Y nunca les ha preocupado la libertad destruida de los palestinos que viven bajo el extremismo islámico de Hamás. Solo les preocupa usar el concepto de libertad palestina como misil contra la libertad israelí.

Una terrible consecuencia se deriva de estas dos patologías ideológicas: la manipulación periodística. Finalmente, no es menor el daño que hace la mayoría de la prensa internacional. Sobre el conflicto árabe-israelí no se informa, se hace propaganda. La mayoría de la prensa, cuando informa sobre Israel, vulnera todos los principios del código deontológico del periodismo. Y así, cualquier acto de defensa de Israel se convierte en una masacre y cualquier enfrentamiento en un genocidio. Se han dicho tantas barbaridades que a Israel ya no se le puede acusar de nada peor. En paralelo, esa misma prensa nunca habla de la injerencia de Irán o Siria a favor de la violencia contra Israel; de la inculcación del fanatismo en los niños; de la corrupción generalizada en Palestina. Y cuando habla de víctimas eleva a la categoría de tragedia a cualquier víctima palestina y camufla, esconde o desprecia a las víctimas judías.

Acabo con un apunte sobre la izquierda española. Muchos son los ejemplos que ilustran el antiisraelismo y el antiamericanismo que definen el ADN de la izquierda global española. Por ejemplo, un partido de izquierdas acaba de expulsar a un militante porque ha creado una web de defensa de Israel. Cito frases de la expulsión: “Nuestros amigos son los pueblos de Irán, Libia y Venezuela, oprimidos por el imperialismo. Y no un Estado nazi como el de Israel”. Otro ejemplo, la alcaldesa socialista de Ciempozuelos cambió el día de la Shoá por el día de la Nakba palestina, despreciando, así, a más de seis millones de europeos judíos asesinados. O en mi ciudad, Barcelona, el ayuntamiento socialista ha decidido celebrar, durante el 60 aniversario del Estado de Israel, una semana de “solidaridad con el pueblo palestino”. Para ilustrarlo invitó a Leila Khaled, famosa terrorista de los años setenta, actual líder del Frente de Liberación de Palestina, que es una organización considerada terrorista por la Unión Europea y que defiende el uso de las bombas contra Israel. Y etcétera. Este pensamiento global, que forma parte de lo políticamente correcto, impregna también el discurso del presidente Zapatero. Su política exterior cae en todos los tópicos de la izquierda lunática y, respecto a Oriente Medio, su actitud es inequívocamente pro-árabe. Estoy en condiciones de asegurar que, en privado, Zapatero considera a Israel culpable del conflicto, y la política del ministro Moratinos va en esa dirección. El hecho de que el presidente se pusiera una kefia palestina en plena guerra del Líbano no es una casualidad. Es un símbolo. España ha sufrido el atentado islamista más grave de Europa y “Al Andalús” está en el punto de mira de todo el terrorismo islámico. Como escribí hace tiempo, “nos mataron con celulares vía satélite, conectados con la Edad Media”. Y, sin embargo, la izquierda española está entre las más antiisraelíes del planeta. ¡Y dice ser antiisraelí por solidaridad! Esta es la locura que quiero denunciar con esta conferencia.

Conclusión

No soy judía, estoy vinculada ideológicamente a la izquierda y soy periodista. ¿Por qué no soy antiisraelí, como la mayoría de mis colegas? Porque, como no judía, tengo la responsabilidad histórica de luchar contra el odio a los judíos y, en la actualidad, contra el odio a su patria, Israel. La lucha contra el antisemitismo no es cosa de judíos, es obligación de los no judíos. Como periodista, estoy obligada a buscar la verdad, más allá de los prejuicios, las mentiras y las manipulaciones. Y sobre Israel no se dice la verdad. Y como persona de izquierdas, que ama el progreso, estoy obligada a defender la libertad, la cultura, la convivencia, la educación cívica de los niños, todos los principios que las Tablas de la Ley convirtieron en principios universales. Principios que el islamismo fundamentalista destruye sistemáticamente. Es decir, como no judía, periodista y de izquierdas tengo un triple compromiso moral con Israel. Porque si Israel fuera derrotada serían derrotadas la modernidad, la cultura y la libertad.

La lucha de Israel, aunque el mundo no quiera saberlo, es la lucha del mundo

Am Israel jaim. Amén. ®

Texto leído en la Conferencia Política de AIPAC en 2008, Washington. Se reproduce con permiso de la autora. Visita su sitio.


*bibliografia: revista Replicante

Debemos vivir en indignación permanente: Dresser

Denise Dresser se suma a la FIL con la presentación de su más reciente libro.

  • El país de uno en la FIL
  • El nuevo libro de la politóloga busca inspirar la construcción de una ciudadanía crítica y propositiva

GUADALAJARA, JALISCO (25/NOV/2011).- Existen palabras que marcan épocas. Conceptos cuyo significado se erige como símbolo de una coyuntura histórica, de un pensamiento político y de una movilización social. Indignación es, sin lugar a dudas, uno de los motores del cambio social en los últimos años: desde la Primavera Árabe hasta las protestas sociales presentes en distintas urbes del mundo, el sentimiento que impregna la movilización ciudadana es la indignación. La puesta en práctica de la máxima de Stephane Hessel en su ya célebre obra titulada ¡Indignaos!, una pieza inspiradora dirigida a las masas excluidas a nivel global. O, tal vez, sería mejor descrito en voz del filósofo político Slajov Zizek: “El violento silencio de un nuevo comienzo”.

Denise Dresser rehúye a la etiqueta de intelectual, la considera desproporcionada y nobiliaria. La politóloga, formada en las mejores universidades de Estados Unidos, fiel a su tradición, se concibe como una ciudadana activa que busca a través de su pluma infundir un sentido de responsabilidad ciudadana compartida. “La clase política no va a cambiar, ya lo hemos visto, están cómodos en su situación. El motor del cambio se encuentra en la movilización social; el comportamiento rapaz de los monopolistas que dominan este país, no cambiará sin la presión de la ciudadanía”.

La inmersión en El país de uno es un constante enfrentamiento con los impulsos sistémicos que empujan al ciudadano hacia la pasividad. Una autoexploración crítica del lector que se sumerge en los laberintos de un país presa de los intereses de sector, los monopolistas y la ausencia de una visión que coloque a los ciudadanos en el centro de la transformación nacional. “Me parece que este libro va dirigido a una parte de la sociedad aletargada, dormida, que ha hecho de la ‘fracasomanía’ un modo de operar, una idea de que el país está mal porque así es, porque somos culturalmente corruptos y esto no va a cambiar”.

La formación política de Dresser y su vocación por el activismo social son el sustento de la obra. La trama que construye la periodista es una mezcla sutil entre un enfoque clásicamente institucional con pronunciamientos emocionales que trascienden los postulados teóricos. Es decir, un texto con amplias referencias a pensadores clave, de la ciencia política y de la filosofía, aderezado con “una clara militancia ciudadana”.

Asimismo, Dresser no esconde sus afinidades teóricas con la escuela de la acción social de Estados Unidos. La idea que enarbola el texto es que las acciones cotidianas y las personas pueden ser el motor del cambio de rumbo de una nación entera. La autora se aleja de los “macroprocesos” políticos, económicos y sociales, para abrazar la idea del reformismo continuo, de la revolución de las pequeñas cosas.

De la misma manera, la académica del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), considera que las clases medias son el sujeto revolucionario por el que apuesta. La misma narrativa del texto sugiere este acercamiento a los estratos medios, a un tipo de ciudadano, aquel que logra niveles aceptables de educación y que posee los incentivos sociales para la acción. “No escondo que las clases medias son mi destinatario principal, todos aquellos que sólo necesitan tuitear para lograr auténtica participación social, aquellos que ven en una computadora una forma de ejercer ciudadanía”.

En la narrativa clara y amena de Dresser, el sentimiento colectivo encuentra un lugar privilegiado. En contra de la supuesta objetividad que domina el estudio de los acontecimientos políticos y sociales, la autora opone la construcción de los imaginarios sociales como clave par entender a profundidad el destino de la sociedad. La forma en que ésta se piensa y retrata, la manera en que pinta su futuro, trasciende sus limitaciones y se concibe en el tiempo, es parte fundamental de su anhelo transformacional. No es una vuelta a la temperatura de los pueblos de Montesquieu o la categorización de las sociedades en Hegel, por el contrario es la fotografía de un Enlacemomento, la captura de un instante anímico en el plano social.

“No creas que un grupo pequeño y decidido no puede cambiar la realidad, considero que la única forma de cambiarla es a través de pequeñas microacciones. Creo que todo comienza dejando de lado esa sumisión ciudadana que está presente cotidianamente; como cuando doy mis conferencias y llega el gobernador, la sumisión es indescriptible”.

En México, ser un ciudadano crítico no es un papel socialmente reconocido. La idea de que la protesta social está vinculada a la holgazanería y a aquella tradición de dependencia estatal, sigue arraigada en la población. “Lamentablemente, en México se ha adoctrinado a la población a pensar que la protesta social sólo provoca movilización social, provoca desorden y desorganización”.

A pesar del estigma, Dresser señala que es una obligación ciudadana “vivir con la boca abierta”, hacer de la crítica y de la supervisión cotidiana, una forma de entender nuestro papel como ciudadanos. Asimismo, para la académica y escritora, la labor ciudadana no se agota en la crítica pura y llana, sino que es un paso para la generación de alternativas que provoquen reformas de calado y consoliden los incentivos para una clase política más responsable.

* bibliografia: diario "El informador" 25-11-2012

lunes, 21 de noviembre de 2011

Tema para tesis: el saldo del pasado festival de cine de Guadalajara

El saldo del Festival Internacional de Cine de Guadalajara


“¿Cuántos centenares de millones de pesos, salidos de las arcas públicas, han costado las 26 ediciones del Festival Internacional de Cine en Guadalajara?”, pregunta el autor, “¿y qué beneficios reales ha dejado ese festival en la sociedad jalisciense?”


Un buen tema de tesis para estudiantes de sociología, antropología, historia y anexas; algo que además resultaría de mucha utilidad e interés más allá del ámbito académico, sería aquel que respondiera a un par de preguntas.

A saber: ¿cuántos centenares de millones de pesos, salidos de las arcas públicas, han costado las 26 ediciones del Festival Internacional de Cine en Guadalajara? ¿Y qué beneficios reales ha dejado ese festival en la sociedad jalisciense?

Hasta ahora, en los medios de comunicación se habla de los actores y actrices que han asistido, de quién sí y quién no desfila por la “alfombra roja”, de la cena que el ex rector Raúl Padilla, presidente del Festival Internacional de Cine en Guadalajara ofreció en honor de Eva Longoria, actriz de la serie de televisión Esposas desesperadas, entre otras frivolidades. Pero nada se dice del costo que tiene para el erario la organización del festival: el traslado aéreo, el hospedaje, los reconocimientos, mimos y atenciones a figuras y figurines que acuden a lo que durante años fue conocido como Muestra de Cine Mexicano.

Y como a la hora de informar sobre egresos e ingresos los dirigentes de la Universidad de Guadalajara se hacen los remolones o son muy tacaños con los datos, particularmente si se trata de las empresas universitarias que operan con números rojos, no queda otra salida que buscar esa información por otro lado. Para ello se requeriría de una acuciosa labor de investigación, que no se conformara con las cifras maquilladas, a las cuales habría que contrastar con algunos hechos por demás evidentes.

A diferencia de la FIL, a la que las autoridades de la UdeG insisten en querer presentar como una empresa autofinanciable, aun cuando la Auditoría Superior de la Federación haya dictaminado que no lo es, con el Festival Internacional de Cine —y antes con la Muestra de Cine Mexicano— nadie en la Universidad de Guadalajara, ni siquiera el ex rector Raúl Padilla, se atreve a hablar de autofinanciamiento, lo cual significa que los dirigentes udegeístas reconocen, tácitamente, que su encuentro cinematográfico no sólo gravita sobre presupuesto de la casa de estudios, sino también en el de muchos otras instituciones y dependencias oficiales que subsidian el festival de marras.

Porque a diferencia de los más grandes y afamados festivales de cines del orbe, cuya organización se costea mayoritariamente con dinero privado, el festival de Guadalajara ha podido subsistir gracias a los fondos públicos, al dinero de los contribuyentes.

Basta con revisar ahora mismo la lista de “auspiciadores” del festival cinematográfico tapatío, con 25 años de existencia, para convencerse de que sin el dinero público no habría surgido, en 1986, la Muestra de Cine Mexicano ni existiría, ahora, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara.

A saber: ¿cuántos centenares de millones de pesos, salidos de las arcas públicas, han costado las 26 ediciones del Festival Internacional de Cine en Guadalajara? ¿Y qué beneficios reales ha dejado ese festival en la sociedad jalisciense?

En la lista de instituciones y organismos públicos que subsidian el festival, según se publicó en la prensa local el viernes 25 de marzo, figuran el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Gobierno de Jalisco, los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque… y, desde luego, la propia Universidad de Guadalajara.

Salvo las dos primeras dependencias, el resto son instituciones públicas de la localidad, que manejan recursos de los jaliscienses, recursos que deberían servir para remediar males públicos y atender necesidades sociales, pero no para subsidiar frivolidades como desfiles por la alfombra roja, o pagar fiestas y saraos de gente de la farándula.

Se sabe, por ejemplo, que el Ayuntamiento de Guadalajara entrega, para la organización del festival cinematográfico tapatío, un millón de pesos anuales. Habría que averiguar a cuánto ascienden las aportaciones de los otros entes públicos.

Hay gastos que se hacen con recursos fiscales y que sobradamente se justifican. Por ejemplo, la anunciada ampliación al servicio del Tren Ligero, o las plantas de tratamiento para sanear las aguas residuales de los tapatíos, o la construcción de una nueva preparatoria.

Pero, ¿se justifica, de veras, que parte del presupuesto de universidad pública de Jalisco, del gobierno del estado y de ayuntamientos metropolitanos vaya a parar a un oropelesco festival cinematográfico, a una suerte de Hollywood totonaca, que ni siquiera ha conseguido tener un mínimo rebote social entre la comunidad jalisciense?

La respuesta sería: no, el gasto público del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, acumulado durante 25 años, no se justifica, al no ser que una futura tesis (de licenciatura o de posgrado) sobre este tema viniera a demostrar lo contrario. ®

sábado, 19 de noviembre de 2011

Miss Vergas

Nombran a ganadora de concurso de belleza Miss Vergas 2011

Un carismático lugar en Minnesota llamado Vergas celebra el 26° aniversario de su folclórico concurso de belleza.

Mientras que la mayoría de las personas están pendientes del concurso Miss Universo que se celebra por estas fechas, hay otro certamen de belleza que podría pasar desaparcibido, aunque quizás no sea menos divertido. Un lugar en Minnesota llamado Vergas acaba de anunciar a la ganadora de su concurso de belleza anual Miss Vergas 2011, en el que por 26ª vez se premia a la señorita más destacada de esta pequeña localidad del noroeste de Estados Unidos.

Para obtener la preciada corona, las participantes tuvieron que demostrar tener “fuertes lazos personales con la comunidad de Vergas” y someterse a una serie de pruebas multifacéticas que en este caso incluyeron una entrevista personal (40% del total de la puntuación), la demostración de algún coqueto talento a elegir (30%) y el último rubro (también con un valor de 30%) se decidió durante la gran presentación de la noche del 12 de agosto

con dos dinámicas: pasarela y preguntas sobre qué es lo que más les gustaría conseguir en la vida—con sus consecuentes respuestas cliché: paz mundial, amamantar a todos los niños desnutridos del mundo, llevar a Vergas a la fama mundial, etc.

La flamante ganadora de folclórico certamen este año fue… Makenzi Kovar, de 17 años, quien se llevó 700 dólares y los aplausos efusivos de los verganos.

Makenzi, quien se puede apreciar en la imagen, ganó la prueba de talento con un monólogo en el que “mantuvo a la multitud riendo hipnotizada, al tiempo que ella tomó el papel de Junie B. Jone y dos otros personajes de ‘Gran Boca Gorda’”, según reseñó un diario local. Makenzi también se triunfó en las categorías de “vestido de noche” y “entrevista privada”, sellando el triunfo y seguramente embalándose hacia un auspicioso futuro como realeza vergana.


El fantástico certamen se celebra desde hace 26 años en Vergas, pequeño pero colorido pueblo de Minnesota de 311 habitantes. Vergas presume tener la más grande gavia del mundo, un enorme pájaro en estado de estuata a lado de un lago erigida en 1903. El primer establecimiento en Vergas fue Hank’s Hardware, una tienda que perdura hasta la fecha. Vergas se encuentra en Cola de Nutria (Otter’s Tail), un condado de apenas 57 mil personas.

Según el ultimo censo, en Vergas el 0.96% de la población es de origen hispana, lo que se significa que viven ahí tres hispanos, para quienes seguramente la vida verbal debe de ser muy rica, en constantes juegos de palabras y albures, tal vez incluso emigraron a Vergas en búsqueda de estimulación semántica permanente. Diletantes de la magia verguiana.

Existe información que apunta a que en 2012 podría celebrarse el último de estos carismáticos certámenes, por lo cual azuzamos a los lectores que deseen bailar una pieza con Miss Vergas a prepararse, con el fin de llegar a la cita en agosto del año que entra con renovados bríos, un sexy apocalipsis nos espera.

hoy es el Día Mundial del Sexo con un Hombre con Bigote




Mujeres, hoy es el Día Mundial del Sexo con un Hombre con Bigote

Para complementar la lucha contra el cáncer testicular, que emprende anualmente la organización Movember, se convoca a las mujeres de todo el mundo a copular con un chico que tenga un bigote

Movember es un movimiento altruista, originado en Australia, que recauda fondos para hacer conciencia sobre la salud masculina, y en particular para combatir el cáncer testicular. Esta iniciativa convoca a todos los hombres a dejarse crecer el bigote, durante el mes de noviembre, para unir fuerzas en apoyo a la lucha.

Pero esta vez los hombres del mundo no estamos solos, ya que ellas se han unido apasionadamente a la causa. Un grupo de mujeres ha decretado el 18 de noviembre como el Día Mundial del Sexo con un Hombre con Bigote. El instaurar esta memorable fecha tiene como objetivo premiar a todos los chicos que porten un bigote y así, apoyar la causa de Movember.

Así que si eres mujer, te interesa la salud masculina, y te preocupa que tu hermano, pareja, pare, hijo, o amigo, puedan contraer cáncer testicular, elige en este día a algún distraído bigotón y dale lo que se merece: una memorable sesión de sexo.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Animacion con globos

el director brasileiro Dulcidio Caldeira hizo una animacion para MTV junto con la agencia loducca y la productora paranoidBR, lo interesante te esta animacion es mas que nada que se hizo completamente con globos inflados los cuales al ser reventados y la resistencia que tenemos en el ojo para persivir o mantener movimientos nos crea una animacion grandiosa...

sin mas aca les dejo el video.


Balões - MTV from Dulcidio Caldeira on Vimeo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

Al Estado y a las televisoras no les interesa que se vea cine nacional


Falta voluntad del gobierno para crear públicos, lamentó Gael García Bernal en el FICM

Al Estado y a las televisoras no les interesa que se vea cine nacional

Se congratuló por los resultados de Miss Bala, película que produjo: su repercusión ha sido tridimensional

El actor recibió ayer el Premio Tradicional Cuervo y la escultura El Ojo

Jorge Caballero
Enviado
Periódico La Jornada
Sábado 22 de octubre de 2011, p. 8

Morelia, Mich., 21 de octubre. Gael García Bernal fue directo a la yugular del principal problema del cine mexicano: la creación de nuevos públicos.

El actor y productor consideró que no hay interés del Estado ni de las televisoras nacionales para crear nuevos públicos que vean cine nacional. La televisión sigue siendo el poder mediático más grande y poderoso, en cuanto a lo económico, y el gobierno puede sentar ciertas reglas.

Dicha afirmación fue externada por el actor de Diarios de motocicleta en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), en el contexto del debate que se abrió la semana pasada en la Cámara de Diputados, por los cuestionamientos a la calidad del cine mexicano, donde un sector de la comunidad exige más espacios para las producciones nacionales y otro, el de los exhibidores y distribuidores, que exige un aumento de calidad en producciones del país.

El actor, quien fue condecorado con el Premio Tradicional Cuervo, por su trayectoria cinematográfica y su tarea como embajador de la cultura de México en el mundo, precisó: El problema del cine mexicano es de voluntad. No hay que encontrarle el número o la cifra, el detalle económico, porque es una postura relacionada con una reinvención del país. Como ejemplo siempre se pone a Francia, nación que hace años apostó por la creación de nuevos públicos, y una década después se llenan sus salas.

Recalcó que si el gobierno hace lo correcto, en 10 años habrá más gente viendo y produciendo cine mexicano. Lo que queda claro es que no hay voluntad para apoyar sinceramente a crear un público mucho más grande que cine mexicano.

La entrega del galardón se realizó en el auditorio José Rubén Romero de esta ciudad. El protagonista de La mala educación, titubeante, dijo al recibir el galardón: Muchas gracias por este premio, porque siempre viene bien, sobre todo para invertirlo en... un par de proyectos futuros.

Reverberaciones de Miss Bala

García Bernal, productor de la cinta Miss Bala, de Gerardo Naranjo, elegida para la preselección que aspira al los Goyas y los Óscares, dijo: “Justo ahora ando muy emocionado por los resultados que ha dado Miss Bala, por toda la, digamos, repercusión que ha tenido, no sólo a escala mediática, sino a una un poquito más tridimensional. Hay mucha gente que aprecia la película y el debate que genera, y no sólo aquí en México, sino en otras partes del mundo”.

Durante la entrega, el presidente y la directora del FICM, Alejandro Ramírez y Daniela Michel, en ese oreden, aprovecharon para entregar a Gael García otro reconocimiento, El Ojo, del escultor Gabriel Marín, galardón que hace unos días se le confirió al actor mexicano Damián Alcázar.

Al entregarle la obra, Michel dijo: Es un gran honor, un orgullo, contar con Gael cada año; ha sido un amigo entrañable, respetadísimo, admiradísimo. Quiero darle un reconocimiento. Gael, de veras, muchísimas gracias por ser siempre un amigo tan, tan entrañable.

Por último, Gael García Bernal presentó, su reciente cinta El planeta más solitario, dirigido por la cineasta rusoestadunidense Julia Loktev, la cual tuvo un gélido recibimiento.

jueves, 20 de octubre de 2011

El Velador

En el pasado festival de cine de Guadalaja, tuve la oportunidad de ir a una de varias platicas de diferentes realizadores de documental, entre varios, muchos buenos, muchos malos, tuve la oportunidad de escuchar a Natalia Almada donde comento un poco sobre su documental llamado “el velador” el cual nos muestra la vida del homonimo en el cementerio de Humaya en culiacan sinaloa. Criptas gigantes, con aires acondicionados y hasta televisores (otros con estacionamiento) nos muestran un lado ridiculo pero interesante de los narcos mexicanos que hacen para que sus amigos o familiares descanzen.

una lastima que en la sala donde estuviera Natalia hablando estuviera llena de chicos de universidades los cuales solo fueron obligados mas que por necesidad en el gusto de aprender, verguenza cuando hacian preguntas como "¿conoces a tal poeta?" o estupideces asi llenan la sala.

Si tienen la oportunidad de verla, analizarla, disfrutarla, haganlo, les dejo una probada para sus comentarios.






La inmaculada Miss bala

Caperucita y el narcolobo feroz

Por
revista replicante, octubre 20

Miss Bala es un galimatías —de buena factura en la fotografía—, y por ello habría sido mejor guardar silencio o ser menos pretencioso. En este momento la simulación y los discursos de victimización —de películas inmaculadas— están rebasados. Se requiere de algo mucho más serio desde todas las áreas, incluso desde el cine.

María Elena está sentada en la sala de su casa. Una vivienda modesta, azul rey en la fachada, en la que no caben tantas fotos de la familia, mayoriteadas por las imágenes de su hija. Laura Zúñiga aparece, todavía en ese momento, reina de la belleza sinaloense. [...] “A ella le dicen muchas cosas, que le ponen que ‘Miss Pistolas’, que dejó la corona por las metralletas, pero ¿qué es eso?, ¿quisieran que les dijera lo mismo? Tienen hijos, hermanas. Aunque ella ha sido, como dicen, la mera, mera, la ‘Camelia’, las personas que cometen errores, ante Dios, son quienes más van a pagar, ninguna de las personas le vamos a pagar por ellos.—Javier Valdez Cárdenas, Miss Narco


No es de sorprender que jóvenes progre de discurso contestatario y peinado a la Thom Yorke aplaudan con euforia y al unísono la nueva película de Gerardo Naranjo, Miss Bala (2011). En ella encuentran la zona de confort para guardar silencio frente a la situación que vive el país —aunque lo dicen a bocajarro, eso sí, en las charlas de café o en las tecnofiestas: ¡No más violencia! ¡Fuera el gobierno ilegítimo! ¡Viva la revolución! ¡Viva el MoReNa! Expresiones suficientes para saciar su espíritu de reformadores sociales comprometidos con las causas más caras a una población vapuleada por la injusticia rampante que se vive en México.

En el apabullante ruido mediático del pasado mes patrio mexicano se alcanza a escuchar unas fanfarrias por esta “peli” y los efectos que produce en el corazón de los mexicanos, al grado de mandarla a competir por el Óscar y el Goya. La mirada sensibilísima del gran director de cine que conmueve las fibras patrioteras de casi toda la plantilla de comunicadores, periodistas, críticos de cine y los que se le sumen al viacrucis de un pobre hombre que fue en búsqueda de la voz y el rostro de la ciudadanía silenciada y encontró a una bella muchacha, de carnes firmes y bien acomodadas, devorada por los malditos narcotraficantes (¿Caperucita y el lobo?), a los que incluso —según ha dicho el cineasta— les pagó derecho de piso para poder filmar.

¡Por fin llegó la película que todo México esperaba! Después del nada que celebrar del infernal Bicentenario llega esta historia que revela, contundentemente, toda la verdad sobre la violencia que vivimos en este “México lindo y ¡qué herido!” El caso es revolcarnos en el dolor de la miseria humana que nos toca vivir. Los espectadores salen de la sala con un suspiro entrecortado: ¡Estamos de la chingada! (Moraleja: calladita, ciudadanía, te ves más bonita y luces más apetecible para comerte y luego vomitarte).

La mirada sensibilísima del gran director de cine que conmueve las fibras patrioteras de casi toda la plantilla de comunicadores, periodistas, críticos de cine y los que se le sumen al viacrucis de un pobre hombre que fue en búsqueda de la voz y el rostro de la ciudadanía silenciada y encontró a una bella muchacha, de carnes firmes y bien acomodadas, devorada por los malditos narcotraficantes (¿Caperucita y el lobo?), a los que incluso —según ha dicho el cineasta— les pagó derecho de piso para poder filmar.

No hay nada nuevo en Miss Bala. Por el contrario, es una sucesión de clichés y estereotipos, disfrazados o desvestidos, con la intención de apantallar o abrumar al espectador podrido de mensajes vacíos, contribuyendo negativamente a la discusión sobre lo que vive el país y, por si fuera poco, resolviendo —o resumiendo— de la forma más fácil, superflua y tajante: el problema de la violencia visto desde afuera, desde las notas del periódico, desde la tele-ficción y no desde la realidad o desde la llamada sociedad civil, desde los periodistas que investigan sobre el tema, desde los expertos en violencia de género, desde una visión amplia: la gubernamental, la de los narcotraficantes y, desde luego, la de los ciudadanos agraviados que denuncian abusos a pesar de las consecuencias. Tema complejo y con muchas aristas de por medio para batirlo en una sola vasija.

El trabajo, improvisado y oportunista, de Gerardo Naranjo, que aunque él diga lo contrario en la televisión —la misma a la que el critica en su película, por cierto— es sobre el narcotráfico y no sobre unos simples gatilleros extraterrestes que cayeron por accidente en un país llamado ¿México? Y que uno de esos aliens tiene cara de Juan Diego y que su diosa terrestre apodada “Canelita” se parece mucho a Laura Zúñiga Huízar, Miss Sinaloa, quien fuera detenida en diciembre de 2008 por soldados del Ejército Mexicano y policías preventivos en Zapopan, Jalisco, acompañada y acompañando a siete presuntos operadores y sicarios a las órdenes del Cártel de Juárez. (Véase con detenimiento el póster de la película: un indio mexicano lavando dinero en el cuerpo de una virgencita semidesnuda y violada en toda la extensión de la palabra). Todo eso ¿no es narcotráfico? Pongamos que es violencia en una narcopelícula. O como se quiera, pero es claro que a todas luces Naranjo se valió de la coyuntura para contar una historia de violencia, pero para ello es indispensable conocerla profundamente y no partir de la confusión para llegar a la catarsis mediática y volver a la tierra de nadie.

Las opiniones de los analistas, los intelectuales y de los mismos periodistas es de cierta conmoción; de una empatía general, como la de esos viejos sabios que conceden una caricia de consuelo al pueblo enmudecido por la masacre, sin un hueco para la crítica, porque ha llegado el gran anuncio de un mesías, quien buscó romper, vaya acierto, el prototipo del narcotraficante de sombrero y botas para revelarnos, frente a nuestros ojos, que los delincuentes son como todos: prietos como el color de la tierra, ya que todos somos indios de México. Nada más falso.

En el libro Miss Narco, de Javier Valdez Cárdenas, fundador del semanario sinaloense Ríodoce y quien ha sido seleccionado —el pasado 4 de octubre— entre los cuatro ganadores a los Premios Internacionales a la Libertad de Prensa del Comité para la Protección de Periodistas, ubicado en Nueva York, al referirse a Ángel Orlando García Urquiza, quien fue detenido en diciembre de 2008 junto con su novia, Laura Zúñiga, Miss Sinaloa, explica que en una reunión para una sesión fotográfica en Culiacán, con la pareja, “Algunos amigos los acompañaban, periodistas del mundo de la moda y el espectáculo. Describen a Ángel como un hombre bien parecido, delgado, con formas atléticas, serio y educado. Que hasta parecía extranjero, colombiano o argentino y que además iba bien vestido. Lo confundieron con modelo. Tenía finta de todo, ‘menos de narco’, señaló uno de los fotógrafos que participó en esa sesión” [p. 256]. Miss Bala, aquella que le “encantó” al reportero estrella de Televisa, Carlos Loret de Mola —la película, la película, claro— está basada, ya se ha dicho, en una nota periodística sobre el arresto de la Miss.

El cineasta se habrá preguntado, tal vez entre el jugo de naranja, los huevos rancheros y el café, ¿por qué una mujer tan hermosa decidió relacionarse con un narcotraficante? Imagino al artista tratando de resolver esa complejísima cuestión mirando la televisión y leyendo algunas notas, elaborando viñetas en las que muerde balas y rehace infiernos, llegando a la conclusión de que no era necesario responder tanto porque sólo quería hablar de violencia y por ello se da el permiso de todo en la ficcionalización de la historia real, incluso mostrar escenas tan delicadas como esa en que la Policía Federal golpea a la Miss Baja California hasta hacerla sangrar antes de la conferencia de prensa, en algo que se parece mucho a las presentaciones de presuntos delincuentes por parte de la Secretaría de Seguridad Pública. El director olvida que México ya no vive a puertas cerradas en esta materia, pues las torturas ahora son más sofisticadas o se evitan tras la entrada en vigor, el 18 de agosto de 2003, del Protocolo de Estambul, con el que el Estado mexicano se obliga a cumplir compromisos internacionales con la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos relacionados con la protección de las personas de la tortura y el maltrato psicológico, pero ya no había tiempo para explicarlo porque la película se acercaba al final. Igual que en El Infierno (2010), de Luis Estrada, en la que para terminar ese desastre de guión habría que armar una patética balacera en la que se destruyera todo posible argumento.

Yo me pregunto, y le pregunto a Gerardo Naranjo, a los analistas, a los periodistas, a los ciudadanos, a todos los que salieron de sus casas para ir al cine (158 mil 088 espectadores a finales de septiembre, según datos de Canacine), ¿en dónde queda en esa historia de violencia el otro lado de la moneda: la participación de la sociedad civil, de los (y las) periodistas que se juegan el pellejo para informar diariamente, de los académicos que estudian la violencia de género; dónde está, incluso, la labor del mismo cineasta filmando esa historia que le inquieta?, ¿en dónde están las organizaciones internacionales que observan lo que pasa en México, dónde están los miles de espectadores que miran esa historia absoluta de un Dios que todo lo ve desde las alturas —escondido tras la cámara—: la realidad que se vive, que se respira y que se enfrenta desde muchos lugares y trincheras?

Miss Bala es una de las más absurdas películas del cine mexicano; aburrida como ficción e insuficiente como documento de coyuntura. La gran película sobre el narcotráfico, lo sigo creyendo, surgirá del ámbito del cine documental, el cual —sin dejar de criticar fuertemente lo que el presidente Felipe Calderón ha llamado “La lucha por la seguridad”— podrá ofrecer elementos para entender lo que acontece en el presente y una referencia documental que forme parte de la narrativa en un par de años. Miss Bala es un galimatías —de buena factura en la fotografía—, y por ello habría sido mejor guardar silencio o ser menos pretencioso. En este momento la simulación y los discursos de victimización —de películas inmaculadas— están rebasados. Se requiere de algo mucho más serio desde todas las áreas, incluso desde el cine. ®

lunes, 17 de octubre de 2011

El Adios de Kubrick

Los ojos bien cerrados

Por (obtenido de Revista Replicante)

Cuando el telón cayó, Kubrick no nos dejó con una más de sus víctimas girando en la rueda de alambre cual ratas de prueba. Nos dejó con la solución más clara a todos sus pasados enigmas. Evitó sacrificar a otro iluso, mató al dionisio que alimentó sus filmes.

Kubrick

Stanley Kubrick salió de esta vida con una broma, pero una que aclaró todo. Con el doctor William Hardford hojeando un periódico cuya nota de ocho dice: Lucky To Be Alive (y no cae en la cuenta de lo importante de ese estamento), intentando, por todos los medios, aplazar el instante en que debe, finalmente, despertar.

Llevado allí por el apremio de que una mujer ha dado su vida por ella, por el remordimiento de que su afán de darle un escarmiento a su esposa lo ha llevado a conducir a la ruina a un viejo amigo, jamás sabremos del todo el sentimiento que impulsa a Will a recibir una segunda advertencia y seguir en el empeño suicida.

Quizá la advertencia velada de Morfeo por no seguir perturbando el orden natural de su mundo, tarde o temprano debemos admitir que esos extremos nos rebasan en tal medida que no es imposible alargar el instante en que un poco de luz nos despierta, sí, una simple palabra, la última palabra pronunciada en una de las filmografías más esenciales de la historia del cine: Fuck.

Que es lo más humano, el impulso más cercano mientras se está despierto, del que no olvida vivir en pos de sueños, que como bien dice Alice, la esposa, “No valen una vida”. Salir del sueño de la misma manera en que Alice, una vez que ese maestro de la seducción húngaro le ha vertido el oído con esos sueños; la tentación alcanzable de subirse a ese mismo impulso que quizás tarde, la llevara a vestirse con una máscara en una orgía en mansiones que recuerdan la asolación y omnipotencia de un personaje del Divino Marqués.

Así, durante una pieza de vals, la imagen del doctor William está a kilómetros, y la naturalidad le lleva a cruzar la línea y volver a su sitio, porque le excita imaginarlo, pero sabe que si cede, será engullida y no volverá.

Stanley Kubrick salió de esta vida con una broma, pero una que aclaró todo. Con el doctor William Hardford hojeando un periódico cuya nota de ocho dice: Lucky To Be Alive (y no cae en la cuenta de lo importante de ese estamento), intentando, por todos los medios, aplazar el instante en que debe, finalmente, despertar.

Bastante consciente del desvarío al que está sometida, puede ver que Will desaparece llevado por dos mujeres excepcionalmente bellas que se sonríen entre sí como en conjura. Parece un teatro de figuras demoniacas que buscan hacer caer a ambos en ese sueño en que por fin escaparán de su aburrida vida marital.

Cuando la posibilidad es más que palpable, Will se zafa de ambas beldades; el pensar en el deber le permiten dominar el yo interno que ansía arrasar a esas dos tentaciones con su lujuria.

Y Alice se separa del sueño en la forma más tierna. La posibilidad está ahí, y por un momento está en las redes de ese auténtico émulo de Lloyd (el barman de The Shinning), pero dejándole un dedo en la boca le dice adiós para siempre. Por una vez en toda la filmografía alguien comprende lo que debe hacer.

Es Alice, el último alter ego de Kubrick, quien está dispuesto a encerrar de una vez por todas a ese extraño ente que impulsó su vida misma, uno que no te permitiría crear cine si no lo tuvieses dentro.

Ahora habrá la normalidad del esposo y la esposa ceñidos irremediablemente a su falidad, a su finitud; fumando yerba para descarriarse, pero sin salir más de la comodidad. Porque el salir para ellos ya es el lujo que no pueden darse sin desperdiciar todo lo demás.

Por eso quizá la confesión de esa infidelidad que no ocurrió, de Alice, inquieta al doctor. Él no sonríe, está contrariado, humillado. Claro que ha tenido sueños antes y la oportunidad de serle infiel a ella a cada rato. Después de todo, cada vez que el doctor William va a un lado, una mujer (y hasta el recepcionista del hotel, tarde en la película), se le lanza como si esto fuera un torcido sueño húmedo de su adolescencia.

Se nota hasta qué punto la vehemencia que utiliza Alice, su instinto de parecer una persona atrapada en su vida perfecta, es un guiño decisivo para que Will corra a buscar una especie de revancha. Pero la escapada de Alice sólo está en los estados del sueño. El primer personaje kubrickiano que no se deja arrastrar por el impulso onírico, hasta confundir la frontera entre lo real y lo que no lo es.

Luego el pulcro doctor recibirá tantas tentaciones en un trance francamente sacado de Goethe. Permanecer fiel no tiene que ver con moralidad o con respetar los preceptos del matrimonio: tiene que ver con no sucumbir ante el sueño, así terminar como uno de esos ilusos arrojados al matadero, en el universo de Stanley.

Así brega de una prueba a otra, hasta verse en la hipnótica reunión de máscaras. Ha llegado al infierno en taxi. Ve incrédulo cómo unos han decidido vivir en el sueño tras de la máscara, como príncipes disolutos en corte veneciana de una añeja época.

El sacramento es su perdición cada fin de semana, casi como los libertinos de Sade. Por eso el salir ileso de esa ensoñación sólo puede sugerirnos lo afortunado que es de estar en esa reunión de fantasmas y salir a la luz otra vez vivo, y escapar en taxi.

El sacramento es su perdición cada fin de semana, casi como los libertinos de Sade. Por eso el salir ileso de esa ensoñación sólo puede sugerirnos lo afortunado que es de estar en esa reunión de fantasmas y salir a la luz otra vez vivo, y escapar en taxi.

Pero hay algo irremediable con Kubrick: sus ilusos aman la destrucción, corren a ella raudos y veloces. El ingenuo doctor William quiere volver, y cuando la segunda advertencia llega, su paranoia no le permite más que trasladar la aflicción de la pesadilla al plano de lo real.

Vaya magia de Kubrick, donde sus secuencias y planos nos sugieren la realidad más cotidiana, pero no así la actitud de Mefistófeles de cada uno de los rostros que pueblan sus escenarios; eso, sumado a la tensión de la música y el aplazamiento de los gestos para insinuar la irrealidad dentro de lo cotidiano, crean esta pesadilla.

Al final poco importa su estructura de thriller, Eyes Wide Shut (1999) no va a terminar por resolver ningún nudo. Es por ello tan extraño cuando el doctor W regresa por la noche y ve la máscara en el lugar donde debería estar él dormido. Es ya la pesadilla que amenaza con atravesar su plano y acabar con su racionalidad. Su hermosa esposa duerme plácidamente al lado, es la realidad demandante de una explicación, una necesaria para seguir vivo.

Al fin está vencido, quizá no haya vuelta para él.

Parece el final de ellos dos juntos. Que por perseguir el anhelo todo irá a acabar entre ellos. Nada diferenciaría entonces al doctor Will de Jack Torrence. Pero Stanley-Alice, lo rescata.

Vaya gesto para despedirse de este mundo, que fue su laboratorio, poblado de conejillos de Indias. Will refuta el argumento de su mujer, “Un sueño no sólo es un sueño”, y dentro de ella sólo cabe la respuesta que puede volverlos al plano real de una vez por todas, pero no para siempre (es una palabra que le aterroriza, después de todo) de su finita existencia: fornicar.

Cuando el telón cayó, Kubrick no nos dejó con una más de sus víctimas girando en la rueda de alambre cual ratas de prueba. Nos dejó con la solución más clara a todos sus pasados enigmas. Evitó sacrificar a otro iluso, mató al dionisio que alimentó sus filmes. Ahora podrá como todos, finalmente, entregarse a una dulce muerte sin resurrección. Entonces el adiós estuvo completo. ®

Miguel Angel Granados Chapa


Good Night Sweet Prince
Pachuca, Hidalgo; 10 de marzo de 1941 - Ciudad de México, 16 de octubre de 2011

*gran perdida para el periodismo Mexicano

viernes, 14 de octubre de 2011

Fox Retro


si`ñor, la empresa de publicidad-creativo-productora Punga (de origen argentino) realizo este comercial para el horario de Fox llamado "fox retro" donde por obvias razones se transmitiran series viejas en este canal, lo interesante es la realizacion del comercial basandose en arte pixeleado y con una interfase 3d dejandome atonito y estupefacto por lo genial que esta. chequenlo.


Fox Retro from PUNGA on Vimeo.

Moonshine: Artists after dark


Pequeño....muy pequeño pero genial documental que nos muestra algunos trabajos y personas que trabajan para Dreamworks, creo que vale la pena verlo y disfrutarlo.

Moonshine : Artists after dark from alexis wanneroy on Vimeo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

la chora interminable: 29-09-2011


El ultimo programa de la chora, se que no he publicado nada de este programa hace meses, pero pues en honor a ello vuelvo a ponerlo espero les guste y estamos oyendoLos.

Charles M. Schulz, PEANUTS: A Golden Celebration.


"I have always believed that you not only cast a strip to enable the characters to do things you want them to, but that the characters themselves, by their very nature and personality, should provide you with ideas. These are the characters who remain in the feature and are seen most often. The more distinct the personalities are, the better the feature will be. Readers can then respond to the character as though they were real."

Charles M. Schulz, PEANUTS: A Golden Celebration.